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CONVOCATORIA para publicar artículos científicos en la Revista Ucronías del CONUSUR : Abierta hasta el 17 de marzo de 2021

2021-02-27

Se recibirán trabajos hasta el día 17 de marzo de 2021, luego serán sometidas a un proceso de evaluación por pares ciegos. Todos los trabajos deben adecuarse a las directrices para autores disponibles en: https://ucronias.unpaz.edu.ar/index.php/ucronias
Los resultados de la evaluación serán enviados por correo electrónico a los/as autores/as. Si el artículo o reseña es aceptado/a y se solicitan cambios, los/as autores/as tendrán un plazo de dos semanas para trabajar sobre los mismos.


Convocatoria.
Dossier temático: “Comunicación de la ciencia y la tecnología: cómo crear caminos duraderos, inclusivos y cooperativos en la tecnociencia”, coordinado por María Eugenia Fazio (UNQ)


La crisis sanitaria impuesta por la COVID-19 dejó en claro para todas y todos, en todas las agendas y de forma reiterada a lo largo de la dilatada pandemia, que la ciencia es un derecho humano y la comunicación de la ciencia una de las fuentes más valiosas para inyectar combustible a su ejercicio ciudadano. Sin embargo, cabe preguntarse si esta visibilidad global y transversal es una situación espasmódica, temporal y excepcional que, como los mensajes secretos en las películas, se autodestruirá una vez aliviada la emergencia. De ser así, estaremos en problemas. Los desafíos de la comunicación de la ciencia y la ciudadanía científica no son nuevos y hay demasiadas señales que indican, no solo que tienen larga vida, sino que seguirán madurando. El horizonte se avista recargado de pruebas y controversias ligadas, por ejemplo, a organismos genéticamente modificados, vacunas, terapias génicas, sistemas de producción y consumo de alimentos, inteligencia artificial, computación cuántica, cambio climático, comercialización del agua, exploración del espacio, paridad de género, diversidades
identitarias, vacunas, pseudociencias, desigualdad, polarizaciones y desinformación, entre otros.

Aunque la última pandemia nos impuso un entrenamiento acelerado, ya desde mediados del siglo pasado, cuando las ciencias, sus comunicaciones, las actitudes, percepciones e intereses sociales relacionados comenzaron a ser una parte estratégica de programas y políticas nacionales, hemos aprendido muchas cosas. Una de las más importantes es que la difusión de información es insuficiente para fortalecer la cultura y la ciudadanía científica. También asimilamos la necesidad de democratizar las modalidades a partir de las cuales se construye el conocimiento científico, para participar y dialogar -incluso ante las divergencias-, ejercer derechos y responsabilidades en base al conocimiento disponible y al que está en construcción.

Otro aprendizaje importante es que la comunicación de la ciencia es un mosaico rico y colmado de iniciativas diversas que, además, se renuevan, multiplican y combinan con acciones y códigos en otros espacios de la cultura y la vida social. Y que, a priori, no hay límites en los formatos, medios y lenguajes a través de los cuales podemos compartir el conocimiento científico sin perder rigurosidad.


Junto a esta apertura también aprendimos que desconocemos mucho sobre los efectos y resultados, tanto de lo más tradicional como de lo más disruptivo y nuevo que hacemos en el campo de la comunicación científica. Además, entendimos que hay grandes límites y vacíos en la conexión entre las partes del mosaico, y que solo podemos superarlos y potenciar las partes entre sí con las herramientas de la investigación y la capacidad de intervención de las políticas públicas.


En este largo recorrido comprendimos, asimismo, que aún quedan muchos públicos sin alcanzar, que los conocimientos y la información científica se combinan y conviven -muchas veces de formas imprevistas, no binarias ni lineales- con valores, creencias, saberes y experiencias previas. Y que las interpretaciones, el uso del conocimiento y las evidencias dependen, en muchos casos, de nuestros grupos de pertenencia, además de variar con cada tema (por ejemplo, no necesariamente tenemos las mismas actitudes respecto a las vacunas que al cambio climático).


Frente a tanto camino recorrido y a tantos desafíos por delante, no solo es pertinente sino también deseable compartir preguntas y experiencias relacionadas. A ellas invita y convoca el presente dossier: ¿cómo fortalecer el involucramiento y la participación pública en las acciones de comunicación científica? ¿Cómo hacerlo, además, de manera inclusiva y diversa en sociedades como las nuestras en las que gran parte de la ciudadanía vive con sus derechos básicos vulnerados? ¿Cómo comunicamos los procesos, herramientas, certezas y límites del conocimiento sobre controversias tecnocientíficas? ¿Cómo conectamos los fragmentos del ecosistema de la comunicación científica? ¿Para qué lo hacemos o necesitamos hacerlo? ¿Cómo evaluamos y medimos la efectividad de las iniciativas tradicionales en nuevos escenarios y de las innovaciones en los escenarios de siempre? ¿Qué políticas públicas ya tenemos y cuáles necesitamos crear para que las ciencias se conviertan, en la práctica, en un derecho humano y la comunicación de la ciencia alimente su ejercicio ciudadano?

Invitamos a investigadores e investigadoras de las ciencias sociales, las humanidades, la historia de la ciencia y la tecnología y los estudios culturales a compartir análisis, experiencias e investigaciones acerca de cómo crear caminos duraderos, inclusivos y cooperativos en la comunicación tecnocientífica.

ver convocatoria completa